Flipped ClassroomOpinión

¿Te apuntas a la rueda flipped?

En esta entrada os ofrezco una infografía en la que quisiera destacar los cuatros pasos o etapas que se tendría que tener en cuenta la hora de comenzar a crear unidades basadas en el modelo flipped classroom. Como se aprecia en la imagen, el proceso es circular y que, básicamente, ha de repetirse, valiéndonos de las herramientas, recursos, modelos o enfoques que consideremos oportunos para cada curso, etapa o alumnado.

Como todo proyecto, debe ser planificado. Este caso, he tomado como referencia tanto los criterios de evaluación como los estándares de aprendizaje a los que se relacionan las competencias clave que deben estar presentes en el diseño de nuestras actividades.

Así pues, llegamos al diseño. Es el punto en el que nos valdremos de nuestro ecosistema de herramientas de creación (me encanta el concepto acuñado por Raúl Santiago) para ponerlas al servicio de nuestro alumnado, mediante el enriquecimiento y valor competencial para alcanzar en las tareas las habilidades de orden superior.

A continuación, debemos compartir nuestros diseños con el alumnado usando gestores de aula o repositorios tales como blogs, wikis…etc. Existen varias opciones: Edmodo, Google Classroom, Schoology, Moodle… que nos servirán como entornos en los que alojaremos nuestros proyectos y que nos servirán de enlace con nuestros alumnos extra muros.

Y, finalmente, al volver a clase agruparemos a los alumnos para aplicar de un modo activo los aprendizajes que han adquirido previamente mediante el visionado de vídeos, consulta de infografías…etc y que nos servirán para no quedarnos en la mera sustitución de los materiales, sino que nos lanzarán hacia la cima del proceso: la redefinición no solo del modo en el que los docentes desarrollamos nuestros contenidos, sino también en el modo en el que los alumnos adquieren su aprendizaje en primera persona, favoreciendo su propia evaluación para construir pensamientos críticos en situaciones reales.