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¿Cómo optimizar el potencial de tus vídeos?

El poder hacer un uso óptimo del tiempo de clase se debe, en gran medida, al modo en el que hemos trasladado el contenido instruccional desde el aula al espacio individual, es decir, al del alumno. Indudablamente, la manera en la que presentemos los contenidos en los primeros segundos de nuestros vídeos, va a depender, y mucho, de la motivación a la que los estudiantes se van a enfrentar. Es por ello que suelo recurrir a formatos y herramientas alternativas con las que adelanto los contenidos a mis estudiantes. Busco, entre otras cosas, no caer en el monoformato ya que cada materia no admite una misma herramienta.

Además de esto, suelo defender el poder del vídeo como herramienta audiovisual que, bien trabajada, es tanto motivante como productiva para el proceso de aprendizaje del alumnado. Eso sí: no debemos olvidar que ese contenido ha de estar planificado en forma de tareas o actividades en el aula. Del mismo modo, dichos formatos nos generarán datos (información previa) sobre el estado o el punto en el que nuestros estudiantes están antes de enfrentarse a un contenido. El profesor, gracias a esa lectura competente de los datos (analítica de datos) podrá diseñar dinámicas que redundarán en una personalización del aprendizaje con el profesor como testigo y guía ese proceso dentro del aula.

He encontrado en este artículo una estupenda referencia que te servirá como guía a tener en cuenta en la planificación, grabación y edición de tus vídeos. Te serán de gran ayuda e inspiración para atraer y motivar a tus alumnos durante el visionado. En consecuencia, son unos consejos que merecen ser tenidos en cuenta. Allá vamos:

1. Añade música.

Sin duda alguna, la música es perfecta para captar la atención de nuestro alumnado. ¿Qué sería del cine sin la música? ¿Qué sería de la vida sin música? Suelo recurrir a ella al principio de mis vídeos, como cabecera, que les da la bienvenida y puede relajarles antes de visionar el contenido. Hay cantidad de repositorios en los que podemos encontrar archivos libres de derechos listos para usar.

2. Recurre a imágenes que seduzcan.

Me encantan los posts o entradas que van acompañadas de imágenes que evocan o complementan la información que transmiten. En este sentido, tus vídeos deben ir acompañados con imágenes que tengan relación con lo que quieres transmitir. En mi caso, me decanto por imágenes sobre paisajes o entornos abiertos para relajar o hacer reflexionar. Todo depende de lo que quieras expresar. Al igual que en el punto anterior, puedes recurrir a bancos de imágenes que te ofrecen un amplio abanico de posibilidades a elegir; bien fotografías, bien vídeos.

3. Añade personajes inolvidables.

Del mismo modo, puedes recurrir a construir tu marca en la red creando un personaje que te represente o defina. Es su alter ego, por lo que debes cuidarlo. En este sentido, hablamos de una imagen con la que se te relacionará con solo verla durante unos segundos en tus vídeos. Una buena herramienta para conseguir esto puede ser Powtoon: selecciona una plantilla, elige un personaje y lo convertirás en tu prolongación en la red.

4. Argumenta cada paso del proceso.

Lo considero fundamental: preséntate al principio del vídeo, introduce el tema o contenido del que va a hablar y aporta una imagen, diapositiva o concepto que sirva de punto de partida para tus alumnos. Deben saber qué van a a ver y cómo está estructurado. Para ello, te recomiendo algunas herramientas web que trabajan el proceso de un modo visual y muy intuitivamente: Videoscribe y My Simple Show.

5. Añade consejos, trucos y enlaces.

Aquí reside el potencial del vídeo como herramienta educativa. El profesor no solo pretende que se transmita contenido o información. No pretende que sus estudiantes visualicen un vídeo y, simplemente “consuman” información de un modo pasivo y descontextualizado. Tras la planificación y grabación del vídeo, llega el momento de la edición. Es en ese momento cuando el docente incorpora su punto de vista y orienta al estudiante durante el visionado usando herramientas para enriquecerlo como Playposit o Edpuzzle. El vídeo deja de ser un contenido en sí mismo para convertirse en el epicentro de varios recursos (enlaces externos, formularios, lecturas…) incorporados por el profesor y que harán que el aprendizaje de su alumnado sea significativo y profundo.

6. Lo bueno y breve, dos veces bueno.

He recortado la duración de los vídeos gracias a la retroalimentación de mi alumnado. En su mayoría, prefieren vídeos cortos (5-7 minutos) que se centren en lo realmente importante y que les sirva para poder trabajar de un modo activo en el aula. Solo necesitan el contenido teórico para poder aplicarlo en las tareas diseñadas en el tiempo de aula (espacio grupal). Será ahí donde se producirá el contacto directo y emocional con ellos, ya que me permite poder ayudarles, guiarles de un modo más personalizado recurriendo al peer instruction (instrucción entre pares) o a las microinstrucciones que nos permiten solucionar dudas concretas tras la evaluación de los aprendizajes usando Kahoot, FlipQuiz o Plickers.

7. Planifica lo que vas a grabar.

La grabación de un vídeo como la preparación de una ponencia o la realización de una entrevista exige una planificación. ¿Cómo la vas a presentar? ¿Qué herramientas vas a usar? ¿Cuál es la hoja de ruta de tu exposición? Creo que son puntos importantes a tener en cuenta para que el contenido se presente de un modo eficiente y efectivo a los alumnos. Para ello, prepárate un guión; usa una plantilla de edición de vídeos, ensaya como los buenos dobladores de cine, adecua tu entonación, pronunciación y una correcta velocidad en la lectura. El resultado será un vídeo personalizado que, sin duda, va a cubrir tanto tus necesidades como la de tus alumnos.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Crees que pueden ayudarte a motivar a tus alumnos? Para concluir, recuerda que el elemento más importante es saber conectar con los estudiantes, conseguir que estén emocionalmente contigo. A partir de ahí, surgirá el interés y la curiosidad que les conducirá hacia el aprendizaje.

¿Lo vas a probar?