Aprendizaje móvil frente al aprendizaje presencial

La decisión por abandonar modelos o metodologías basadas en la instrucción directa plantea algunos interrogantes a los docentes que han pensado en iniciar el cambio en sus aulas. Todos entendemos que cada materia se presta a ser adaptada en circunstancias distintas e incluso con grupos distintos por lo que es otro elemento a tener en cuenta para aquellos profesores que, aún queriendo desarrollarlos, aceptan de antemano la necesidad de añadir nuestras habilidades o destrezas docentes en su praxis diaria. Un contenido unidireccional, que no aprendizaje, no exige un alto rendimiento del alumnado ya que se suele limitar a «trasladar» el contenido presente en un libro de texto a una prueba escrita. Por lo tanto, no podemos hablar de un proceso cognitivo de orden superior, más bien no pasa del primer escalón de la pirámide de Bloom.

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Por lo tanto, aún siendo ampliamente discutida la aplicación de las herramientas o dispositivos móviles en el aula, es innegable que cumplen varias características que hacen los estudiantes estén real y activamente presentes en el proceso de aprendizaje:

  1. Poseen ubicuidad por lo que el aprendizaje de produce en cualquier momento y lugar.
  2. Además es personalizable, ya que se adaptan a los ritmos y necesidades de cada estudiante.
  3. Sin duda alguna, son motivantes ya que existe una «interrelación» entre el usuario y el dispositivo en cuando a configuración, accesibilidad y conocimiento personal en su uso.
  4. Gracias a su conectividad tenemos acceso a internet y poder acceder a la información, libros, proyectos…etc alojados en la red, previamente programados y secuenciados por el profesor.
  5. Permiten ofrecer a los alumnos crear sus propios contenidos enriquecidos con elementos multimedia, alojándolos en portafolios o documentos compartidos para ser revisados y diseñados como evidencia de su propio aprendizaje.
  6. Finalmente, permiten el trabajo colaborativo y desarrollar las competencias individuales de cada estudiante de un modo objetivo.
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En este sentido la escuela debe abandonar su antiguo rol; caballo de batalla entre la escuela tradicional y el eLearning. Tras la irrupción de internet, la aparición de apps de creación de contenidos o la web 2.0 han provocado que el profesor adquiera (y acepte) un perfil distinto, debido a que el factor humano en cuanto a transmisión de contenidos ha pasado a la historia.

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