Almáchar Basado en Proyectos #ABP.

El espacio grupal. Ahí está la clave del éxito de las metodologías activas: la investigación, la toma de decisiones, el espíritu crítico, la colaboración…: La sociedad que les espera a nuestros alumnos. Es en ese espacio en donde las relaciones entre docente y alumnado pueden llegar a ser más cercanas. Más fructíferas. La instrucción directa como metodología solo concibe al docente como transmisor de contenidos y, deberíamos tenerlo en cuenta, no como creador de los mismos. Por lo tanto, el docente debe romper con lo establecido y comenzar un camino en el que, con total seguridad, no se va a encontrar nada cómodo; o bien, encontrará la comodidad en lo establecido per se.

Es en el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) el espacio en el que mejor nos hemos relacionado tanto mi alumnado como yo. Nos hemos sentido copartícipes de aprendizajes comunes y tal como Sergio Mata me comentó recientemente en una amena conversación: “El ABP es la continuación natural del flipped learning“. Es en el diseño de las tareas, la ejecución de las actividades y el consenso sobre el producto final cuando se produce una democratización de la enseñanza en donde el docente adecua la programación en función de los intereses de su alumnado, en su entorno, los contextualiza y le da sentido. Es entonces cuando conectamos, cuando se produce esa chispa llamada curiosidad.

Y me surgió la oportunidad de poder compartir mi experiencia con el ABP con los compañeros del CEIP “La Parra” de la localidad axárquica de Almáchar, en Málaga. Tras la llamada de Joaquín, asesor de formación del CEP Axarquía, en la que me ofrecía la oportunidad de poder colaborar con ellos, acepté encantado su proposición. Para mí ha sido todo un orgullo poder estar con un grupo de compañeros con quienes he tenido la posibilidad de contagiarles un poco mi concepto de aprendizaje, mi concepto de escuela. Una escuela que debe acercarse a la realidad de su alumnado para construir aprendizajes significativos.

Hace mucho tiempo que no volvía a Almáchar. Un pueblo que me trae muy buenos recuerdos y que usé como inspiración para la creación de proyectos en el centro al que acudí. Comenzamos la dinámica formando grupos de trabajo de distintas etapas y que tomamos como referencia la página web del pueblo y que usaríamos, junto con el currículo, como punto de partida para la creación de tareas de nuestro ABP. Tras una justificación normativa, pasamos a trabajar la confección de un proyecto en el que, partiendo de las competencias clave, los estándares de aprendizaje y el modo el que evaluaríamos. Los grupos usaron el canvas de proyectos ABP de Conecta13. Cada grupo eligió una de las secciones de la página web dotándoles de realismo y de contexto a todo el proceso de aprendizaje de sus alumnos. Máxime cuando hablamos de un pueblo en el que la colaboración y la cercanía entre la comunidad educativa es propicio para poder trabajar fuera de las aulas, obtener información y colaboración por parte de las familias, vecinos…etc. Entre los temas que se trataron fueron turismo o naturaleza, partiendo del currículo como fuente de referencia para nuestros proyectos.

Tras la exposición de cada una de las propuestas parte de cada grupo, pasamos a las herramientas TIC con las que podríamos acompañar nuestro proceso de aprendizaje e investigación y, como no, como conclusión en forma de producto final. Nos centramos, entre otras, en Canva o Piktochart para la creación de infografías o imágenes. Continuamos con Genial.ly con la que invité a los compañeros a que creasen presentaciones interactivas de lo más genial. Seguro que sus alumnos dejarán sorprendidos a sus compañeros. Finalmente, concluimos con las herramientas de evaluación: Plickers, Kahoot y CoRubrics, aunque fue Plickers la que más llamó la atención de los asistentes por la rapidez e inmediatez en la obtención de resultados y la importancia de saber usar dichos datos para la confección de tareas posteriores. También nos dio tiempo a conocer CoRubrics, magnífica herramienta de creación de rúbricas desde Google Drive y que facilita enormemente la gestión de resultados al trabajar por competencias.

Y no nos dio tiempo a más. Joaquín me hizo el gesto el que el tiempo se acabó. Y, realmente, me supo a poco. Fue así porque me sentí como en casa, desde que fui recibido cordialmente a mi llegada en la sala de profesores hasta la despedida final. Espero que las ideas que nacieron en aquel aula se hagan realidad algún día y que sea testigo de vuestro éxito en el aprendizaje.

Os dejo la presentación de la sesión para que la consultéis cuando consideréis. Hasta pronto.

Seguimos…